EL CIBERACOSO
El ciberacoso es una extensión del acoso común, producido en redes y medios digitales. Se ha ido extendiendo cada vez por el uso masificado de las mismas, y principalmente, por el anónimato que estas redes aportan.
La persona acosada en estos casos, recibe mensajes intimidantes, amenazas, burlas… cualquier método cuyo objetivo sea minar la moral y la autoestima de la misma.
Puede considerarse en esta coyuntura, que los acosadores se sienten respaldados por la idea del anonimato y de que nadie les descubrirá, además de la relativa facilidad de realizar estos actos mediante los dispositivos móviles cuyo uso está cada vez más extendido. Esta forma de acoso no solo facilita impunidad a quién realice estas acciones, sino que además puede prolongarse durante largos períodos de tiempo ya que la víctima no se decide a pedir ayuda y es mucho más difícil de detectar que el acoso físico.
El mayor obstáculo para frenar el ciberacoso es que no es válida solo la denuncia ante la policía en la mayoría de las ocasiones puesto que no se ha identificado al agresor y no es posible abrir una investigación y/o juicio.
DETECTARLO A TIEMPO
Precisamente para conseguir las evidencias necesarias y realizar una debida denuncia, en caso de no haber pruebas visibles, existen expertos, detectives privados, que con herramientas especializadas buscan y recoleccionan estas pruebas: se monitorizan móviles o redes sociales para permitir que la búsqueda sea más efectiva. Además, otra labor imprescindible es acceder a la IP del ordenador del posible sospechoso para conocer la ubicación del dispositivo utilizado. El trabajo del investigador privado también consiste en realizar tareas como un análisis lingüístico de los comentarios para conocer si puede coincidir con otros perfiles, y, por tanto, poder haberse creado la misma persona distintos perfiles con el mismo objetivo.
A día de hoy ya NO contamos con este tipo de servicio
Si tienes dudas puedes llamarnos a nuestros teléfonos 958 08 24 13 y 685 40 67 80

Sin comentarios